Qué es la Teoría del Valle Inquietante

valleinexplicable

La teoría del valle inquietante o valle inexplicable (Uncanny Valley) es un aspecto de la robótica que estudia y analiza cuál es la respuesta de los humanos frente a los robots. La teoría enunciada por Masahiro Mori en 1970 establece que cuanto más se parece un robot a un ser humano en su apariencia y movimientos más positiva es la respuesta emocional de las personas hacia él hasta que se alcanza un punto en el que repentinamente esta respuesta emocional se convierte en absoluto rechazo:

«Mamá ese robot me asusta» o la teoría del Valle Inexplicable de Masahiro Mori– Nos gusta lo totalmente humano (otra persona), lo parecido (un muñeco de peluche), pero no nos gusta nada lo cuasi o semi humano (una mano protésica, un androide de latex que se mueve, un cadaver) […] Realmente no es un problema de la técnica que no consigue hacer sistemas más realistas o humanos, sino de la psicología humana, que cuando percibimos o conocemos al «farsante» nuestras alarmas emocionales empiezan a sonar. Por ejemplo en la película de AI (o IA) de Steven Spielberg el niño robot protagonista David, a pesar de actuar y parecer un niño de verdad, sufre el rechazo de casi todo el mundo que sabe que no es un niño humano.

Para más información pueden consultar la definición en Wikipedia, El Valle Inexplicable, donde se comentan posibles razones psicológicas.

También hay un viejo artículo, Monsters of Photorealism, donde se analiza el efecto en los videojuegos en los que ocurre que «al darle mayor resolución y detalles a los rostros humanos, estos se vuelven inhumanos».

Y por último, en Open the Future, se discutió la posibilidad de que exista un Segundo Valle Inquietante cuando una vez que aceptamos el increíble parecido de un androide con un humano descubrimos que tiene alguna de sus facultades agudizadas, y eso podría generar una segunda sensación de repulsión. Y lo mismo puede trasladarse a la sensación “bizarra” que algunos experimentan al presenciar una persona que mediante una prótesis ha recuperado y hasta mejorado alguna de sus capacidades.

Ay, estos locos humanos… 😉

 

 

 

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