Qué es un segundo intercalar o segundo bisiesto

segundo intercalar o segundo bisiesto

Cada tantos años, se añade un segundo extra en un punto del año, llamado segundo intercalar o segundo bisiesto. Y se usa tanta tecnología y física estrambótica que a algunos le parecerá una historia digna de un cómic. Veamos por qué.

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En 1960 se creó el Sistema Internacional de Unidades y el segundo como unidad de tiempo, se definió como la 86.400 ava parte de la duración de un día solar medio entre los años 1750 y 1890. Pero en 1967 se revisó esto y los científicos lo redefinieron como 9.192.631.770 períodos de radiación correspondientes a la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de cesio. Y esa es la definición válida actual.

La ventaja de esta última definición, es que permite medir el paso del tiempo de forma extremadamente precisa utilizando relojes atómicos. De hecho, se utilizan 400 relojes atómicos distribuidos en 70 laboratorios de todo el mundo para establecer el Tiempo Universal Coordinado (UTC). La desventaja, porque siempre hay una, es que este tipo de relojes son más exactos que la rotación de la Tierra, por lo que con el tiempo surgen mínimas diferencias entre la hora UTC y el tiempo solar medio, que se calcula en base a la rotación de la Tierra. Y debido a que la rotación de la Tierra es afectada por los efectos gravitatorios de la Luna, y por los terremotos y erupciones volcánicas, su duración no es regular, y a veces adelanta, a veces atrasa.

Para analizar esta pérdida de sincro, se creó el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS, por sus siglas en inglés), una organización científica que se encarga de vigilar la sincronía entre la hora UTC y el tiempo solar medio, añadiendo o quitando un segundo a la duración del año para poder mantenerlos sincronizados y que nunca haya más de 0,9 segundos de diferencia. Esto es lo que se llama segundo intercalar.

Los segundos intercalares se aplican de forma sincronizada a nivel mundial, para que sistemas como el GPS y similares, que requieren una sincronización perfecta, no tengan grandes problemas… Por ejemplo, el sistema GPS no toma en cuenta los segundos intercalares añadidos desde 1980, porque, convengamos, no es tarea sencilla sincronizar todos esos satélites que sobrevuelan nuestro planeta, por lo que la hora GPS viene estando desfasada entre 15 y 17 segundos con respecto a la hora UTC.

Por eso la inserción de un segundo intercalar tiene que hacerse de forma coordinada y planificada, ya que hay muchos especialistas en todo el mundo pendientes de que este tipo de cambios no afecte a infinidad de sistemas de los que depende la humanidad.

Los últimos segundos intercalares se añadieron en 2012, 2008, 2005, 1998 y el primero fue en 1970.

La mayoría de ellos se añadieron en la noche del 31 de diciembre, y otros se insertaron en la del 30 de junio. El 31 de diciembre del 2008, a las 23h 59m 59s, se intercaló un segundo bisiesto positivo, 23h 59m 60s. Y en 1970 se añadieron dos segundos intercalares, uno el 30 de junio, y otro el 31 de diciembre, algo que hasta ahora nunca se ha repetido. Y no importa si el año es bisiesto, ya que si bien cumple una función similar, la misma sincroniza la fecha con la traslación (giros completos alrededor del Sol), mientras que el segundo intercalar sincroniza con el tiempo de rotación.

Todas las correcciones que se hicieron por ahora, consistieron en añadir un segundo a la duración del año, pero no se descarta la posibilidad de descontar un segundo cuando fuera necesario, pero eso último implicaría que la rotación de la Tierra se acelerara, lo cual suena improbable.

Dejar de usar el segundo intercalar

En 2012 comenzaron una serie de charlas entre científicos de varios países, sobre si dejar de usar el segundo intercalar, debido al engorro que genera, dado que la medición es manual y no puede planificarse si habrá un atraso o un adelanto, y porque realmente no vale la pena hacer tanto aspamento que corrige la hora en sistemas críticos de todo el mundo por un segundo de diferencia cada tan pocos años.

Si se elimina el segundo intercalar, realmente podrían hacerse correcciones más precisas y con lapsos de tiempo mayores, como podría ser un ajuste de 1 minuto 30 segundos por siglo, lo que representa apenas 15 minutos cada 1000 años. Y esto podría corregirse añadiendo simplemente un minuto bisiesto cada 70 años.

Por esto, el segundo intercalar o segundo bisiesto del 2015 podría ser el último o quizás penúltimo que se utilice y probablemente pasen a introducir correcciones cada 70 años, para no perder la costumbre de patear las responsabilidades hacia generaciones futuras… trollear a nuestros nietos 🙂

trollface

 

 

 

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